7 de mayo de 2019

Mixzaida Peña Zerpa. Red Iberoamericana de Docentes. Venezeula. Las escuelas son concebidas como centros educativos donde no solo asisten niños y niñas sino docentes, obreros (jardinero, porteros y aseadores) y demás empleados (secretarias, psicólogos, nutricionistas, entre otros). El concepto involucra a la infraestructura, la función de aprendizaje, la metodología aplicada por los docentes y sus relaciones con otros actores y contextos. En palabras más sencillas, es el lugar donde pasan el mayor tiempo del día los niños y niñas realizando actividades unas de mayor riesgo que otras.

Las actividades preeescritas y reales junto a los medios de trabajo e infraestructura propician un conjunto de procesos peligrosos dentro y fuera del aula. La tendencia es que los niños se desplacen de un nivel a otro subiendo y bajando escaleras hasta rejas y árboles (en casos extremos sin supervisión); corran de un lado a otro a un mismo nivel chocando con objetos y otros compañeros, peleen y jueguen entre ellos. Las lesiones pueden variar entre las más leves (raspones y moretones) hasta las más graves (fracturas, esguinces y hasta la muerte). Pero, ¿qué pasa cuando ocurre un desastre natural en cualquier localidad, llámese terremotos o tormentas tropicales?, ¿estarán preparadas las escuelas de primarias?

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